Primera capa: sacar humedad
La primera capa debe ayudar a mover la transpiración lejos de la piel. Evita algodón para salidas frías o húmedas porque retiene agua y enfría.
Busca una prenda cómoda, respirable y ajustada sin limitar movimiento.
Capa térmica: guardar calor
El abrigo depende de actividad e intensidad. Si caminarás bastante, una capa demasiado gruesa puede hacerte transpirar y luego enfriarte al detenerte.
El sistema por capas permite ajustar durante el día en vez de depender de una sola prenda pesada.
Exterior: cortar viento y lluvia
La última capa protege contra lluvia, viento y roce. Para el sur, una chaqueta con buena capucha, cierres protegidos y movilidad vale más que un diseño aparatoso.
Revisa costuras, ventilación y espacio para usar una capa térmica debajo.

